IMPORTANCIA DE LA COMUNICACIÓN NO VERBAL

El lenguaje no verbal es un punto muy importante del que tienes que estar consciente ya que este influyen en todos ámbitos sociales en los que estés relacionado. Las personas pueden tener una idea errada de ti simplemente por tu postura corporal y tus gestos; hasta el punto en que si lo que dices verbalmente no coincide con tu comunicación no verbal, entonces el mensaje que tratas de transmitir no llegará como deseas.

Tu postura, gestos corporales, tu lenguaje corporal en general está muy ligado a tus emociones y lo que sientes en el momento. Muchos pueden que estos gestos son consecuencia de cómo te sientes, una relación unidireccional, y resulta que no es así. Existen numerosos estudios que han dado prueba de que al tú asumir cierta postura corporal por un tiempo determinado, vas a terminar sintiéndote de la forma que deseas. Por ejemplo, si te sientes inseguro por una entrevista o una exposición, trata de asumir una postura de confianza antes (párate erguido, cabeza en alto, espalda recta, hombros atrás, saca el pecho…) y después de unos minutos verás como vas a empezar a sentir más confianza.

Te voy a mencionar algunos de los gestos que podrías estar cometiendo en este momento y que no favorecen para nada la imagen que tienen las personas de ti:

  1. Esconder tus manos, ya sea metiéndolas en los bolsillos, o cruzando los brazos. Esto es signo de estar a la defensiva, de inseguridad.

  2. Tener postura encorvada, mirar hacia el suelo. Esto es signo de inseguridad.

  3. No tener contacto visual cuando hablas con las personas.

  4. Utilizar el teléfono como una forma de evitar a las personas.

  5. Tener una postura compacta, contraída, brazos pegados al cuerpo, en situaciones donde quieres y tienes que proyectar seguridad, da el mensaje contrario. Para proyectar seguridad tienes que ser expansivo con tu cuerpo, abrir los brazos; solo piensa en la postura que adoptas cuando te sientes orgulloso o victorioso.

  6. Utilizar tu dedo índice y apuntar cuando tratas de dar órdenes o indicaciones. Hay estudios que demuestran que el tener las palmas de las manos hacia arriba cuando tratas de dar indicaciones, tiene mayor receptividad por parte de las personas, que si por el contrario les das las indicaciones con las palmas hacia abajo o señalando con tu dedo índice.